Tras la resaca emocional de todos los años cuando viajamos al barrio llega el momento de ordenar los listados, comprobar las notas, hacer seguimiento de quién sigue en el proyecto y quién lo ha tenido que dejar por distintos motivos (cambio de residencia, otras prioridades o necesidades en la familia, empezar a trabajar, etc.). Pero también llega el momento de admitir a nuevos niños y niñas y asignarles un espónsor que contribuya a su educación.
Hace unos días empezaron la guardería los más pequeños y algunos niños y niñas de primaria. Se les han entregado los uniformes, los zapatos y el material escolar.





Podéis ver en las fotos lo contentos que están los pequeñines con sus libros nuevos de pre-escritura.
¿No es un gusto verlos en el aula?
