Eva (Barcelona)

No se puede explicar, ni con las mejores palabras, lo que uno siente, huele, palpa, toca hasta que esta en esa tierra tan rica y a la vez tan pobre uno se llena de esencia, de la esencia de esos niños, de su mejor sonrisa sin tener nada. Nunca olvidaré lo que senti cuando me puse de rodillas y limpie esos piececitos llenos de tierra . Limpiar esos pies con mis manos y ponerne unas chanclas de goma. Me entro algo bajo la piel y calleron lagrimas de mis ojos por el bien que estaba haciendo. Ver esa carita feliz porque alguien de buen corazón, igual que yo, le apadrino y pudo escolarizarse, solo puedo decir gracias universo por haberme dejado vivir todos estos momentos tan bonitos e intensos  y compartirlo con un grupo de padrinos y madrinas maravillos@s